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Cómo interpretar la mirada de los perros
Es una herramienta importante de comunicación
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Cuántas veces nos hemos dado cuenta que nuestro peludo nos mira fijamente o cruza una mirada de complicidad con nosotros, aunque sea por unos segundos.
La mirada es una gran herramienta de comunicación entre canes y humanos, aunque nosotros muchas veces no sepamos interpretarla. Si nuestro perro está en una situación incómoda, o se ha asustado por algo, buscará nuestra mirada para hacérnoslo saber.
No hace falta que diga nada, nosotros sabremos perfectamente cuando se trata de una mirada de miedo o dolor, porque sencillamente es algo que se nota. Y por el contrario, cuando esté muy contento, su mirada también nos indicará su grado de alegría, el brillo de sus ojos es totalmente diferente. Las miradas de felicidad o tristeza son miradas cómplices que sólo un una persona y su mascota entienden.
Cada una de esas miradas tiene una explicación. Si pasamos mucho tiempo con nuestro peludo, habremos creado un buen lazo afectivo, el suficiente para conocerlo o saber qué quiere, a través de una sola mirada.
Si estamos paseando con nuestro perro y de repente se nos queda mirando, es muy posible que esté pidiendo permiso para correr suelto un rato (sin correa) o para ir a saludar a otro perrito que haya visto por el camino. Nuestro perro buscara nuestra mirada para que le demos confirmación, con un simple “ok” el perro comprenderá perfectamente que le estamos dando el permiso.
Lo mismo sucede cuando por ejemplo estamos comiendo algo y nuestro lomito se sienta a nuestro lado mirándonos fijamente, nos está pidiendo un poco de comida o permiso para meter el hocico y comer un poco.

Su mirada no es otra cosa que una llamada de atención para consultarnos. Lo mismo sucede si quiere que le tiremos la pelota, un palo o quiere jugar de cualquier otra forma. Ellos no pueden comprender la mayoría de nuestras palabras, pero la comunicación corporal y visual es más que suficiente para darse a entender.
Pero también surgen las miradas intensas. Seguramente más de una vez has estado sentada en el sofá de casa viendo la televisión o leyendo un libro, cuando has notado la mirada penetrante de tu perrito. Esa mirada continua que tanto nos extraña, porque no sabemos que está pensando, puede ser que él esté intentando llamar nuestra atención para por ejemplo, ponerle de comer o cenar (si la hora está cerca); que quiera jugar un poco con nosotros.
Aunque también puede ser, que simplemente nos esté observando sin ninguna otra intención. Los perros son muy observadores, su vida es muy sencilla y los largos ratos en casa hacen que en ocasiones se aburran. Por eso no nos extrañe que nuestro perro esté observándonos durante un buen rato simplemente por mera curiosidad.
No es algo que deba preocuparnos siempre y cuando nuestro lomito esté sano y no muestre ningún síntoma de encontrarse mal. A veces cuando tienen ganas de hacer del abaño también nos presionan con la mirada para indicarnos que necesitan salir a pasear urgentemente. No importa si lo hemos enseñado a hacer fuera de casa, si ha bebido demasiada agua o algún alimento le ha sentado mal, va a necesitar salir con urgencia o hará sus necesidades dentro de casa (independientemente de que sea su horario de pasear o no).
De la misma forma que nuestra mascota se comunica con nosotros mediante la mirada, también lo hace con el resto de los perros. Ellos tienen muchas formas de comunicación entre sí, desde el movimiento de su cola, (que puede determinar su estado de ánimo o intención), hasta la posición de sus orejas.
Si dos perros que se conocen se miran a los ojos, simplemente se están saludando o curioseando. Sin embargo si dos perros que no se conocen se quedan mirando de forma intensa, puede suponer un peligro ya que es una señal de reto.