Guía de compra
Deshidratación en tu mascota: señales de alerta
La falta de líquidos podría traerle graves consecuencias
Siguiente paso: usa esta guía para comparar y después revisa opciones disponibles en FridaPets.
Tu mascota estará deshidratada cuando los niveles de líquido y electrolitos de su cuerpo sean más bajos de lo normal, un desequilibrio que se da cuando la ingesta de agua es escasa o la pérdida de fluidos excesiva. Hoy te damos las señales a las que debes prestar mucha atención para prevenir una deshidratación. Teniendo en cuenta que supone un riesgo grave para la salud, conviene saber identificar la deshidratación en tus mascotas para actuar con celeridad.
Los electrolitos son los minerales con una carga eléctrica (sodio, cloruro, potasio, magnesio, etcétera), contenidos en los líquidos del organismo y necesarios para desarrollar de manera correcta las múltiples funciones celulares, como regular la función nerviosa y muscular o asegurar el balance de los líquidos en el cuerpo.
Los electrolitos se ingieren fundamentalmente con los alimentos y los líquidos de la dieta y su papel es el mantenimiento hídrico del organismo y la falta de ellos debe reponerse en un primer momento tomando líquidos que los contengan.
Hay que temer en cuenta que el agua potable no contiene los electrolitos necesarios para el organismo ya que está tratada para disminuir el contenido de sales minerales. Un desequilibrio de agua y electrolitos puede llevar a tu mascota a padecer trastornos graves e incluso el fallecimiento, si no se pone remedio a tiempo.
En un escenario de deshidratación, además de los factores ambientales como el calor, se ven implicadas las particularidades propias de cada especie. En este sentido, cabe aumentar las precauciones cuando confluyan varios de estos factores: Condiciones ambientales adversas (calor extremo en las horas centrales del día, o exposición al sol directo); animales geriátricos o muy jóvenes (la edad es un factor de riesgo determinante); enfermedades concomitantes (problemas cardíacos, trastornos hormonales, patologías renales, alteraciones gastrointestinales con vómitos y diarrea), son varias las enfermedades que pueden predisponer a que la mascota padezca un cuadro de deshidratación, por este motivo, en animales enfermos debemos extremar las precauciones.
Para identificar si tu mascota está deshidratándose te alertamos de varias circunstancias, la mayoría de ellas de fácil reconocimiento. Los síntomas más frecuentes y sencillos de detectar son los siguientes:
Prueba del pliegue cutáneo
A pesar de parecer un sistema poco serio para detectar el grado de deshidratación, es una práctica realizada a diario en clínicas veterinarias. El método es sencillo, la prueba consiste en agarrar un pliegue de la piel de tu mascota entre los dedos y contar los segundos que tarda en volver a su forma normal.
En un animal correctamente hidratado, este periodo no debe de ser superior a un segundo. En caso de deshidratación, este lapso se dilatará en función de la intensidad del problema.
Alteración de la orina
Si bien este síntoma es más difícil de detectar, con un poco de atención puede ser tenido en cuenta y valorado. La deshidratación origina una disminución de la cantidad total de orina producida y un aumento de la densidad de la misma. Esto se traduce en una orina oscura, incluso con cambio de tonalidad.
Ojos hundidos
Otro síntoma de interpretación sencilla consiste en la pérdida del brillo y volumen ocular. En caso de deshidratación, los ojos pueden presentarse hundidos y secos, sin apenas producción de lágrimas. Esta condición, de forma general, se da en casos avanzados de deshidratación.
Boca seca y ausencia de salivación
Cuando el organismo detecta cierto grado de deshidratación, se pone en modo de “ahorro de agua”. Así como la reducción de la cantidad de orina, también se produce un notable descenso en la producción de saliva, originando una sequedad en la mucosa y lengua, de fácil detección a la vista y al tacto.
Mareos o desvanecimientos
Si el grado de deshidratación es elevado, se pueden producir alteraciones del estado de consciencia del animal. En este sentido, es frecuente que la mascota sufra episodios de mareos o desvanecimientos. En este punto, la deshidratación ya supone un grave problema de salud para el organismo, por lo que la actuación veterinaria debe de ser inmediata y de urgencia.
Primeros auxilios
Ante algunas señales de deshidratación, debemos prestar a nuestra mascota los primeros auxilios:
- Colócalo en un lugar sombreado y fresco.
- Ayúdalo a tomar pequeños sorbos de agua fresca, si la tolera.
- Recuerda que si tu amigo presenta una deshidratación severa, es necesario que lo atienda un veterinario urgentemente. Una vez estabilizado, prescribirá el tratamiento adecuado para equilibrar sus fluidos y prevenir posibles pérdidas.